
Se comienza cada sesión con una píldora formativa relacionada con la lengua de signos y la Comunidad Sorda, respetando en todo momento la relación cultural de ambas.
A continuación un canto de manos da paso a una selección de canciones de tradición oral y cuentos infantiles en torno a un centro de interés que va cambiando en cada sesión.
Esta selección conlleva un trabajo previo de adaptación de los recursos al bimodal o a la lengua de signos española para la primera infancia, de manera que los participantes en cada sesión disfrutan la experiencia de descubrir recursos infantiles con los que jugar, aprenden cómo adaptarlos de manera universal para que cualquier bebé pueda disfrutar de ellos, independientemente de si son oyentes o no, se acercan a la realidad de las personas Sordas y además, gracias al alto grado de iconicidad de los signos de la lengua de signos estimulan la atención, la discriminación visual, la coordinación óculo-manual y la destreza motriz de una manera lúdica.
Esta propuesta está registrada en el Registro Nacional de la Propiedad Intelectual
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